Recomendaciones generales

Consulte el Manual de Liturgia de la Iglesia o a otro compañero pastor, con más experiencia.

Procure tener todo por escrito, y tenerlo a la vista, para no cometer errores, pues los errores pueden distraer a la congregación y dar lugar a murmuraciones. Además puede sacarlo a usted de la idea de lo que está haciendo.

El culto que se realiza en esta ocasión debe ser realizado con toda solemnidad, por lo que sugerimos observar la mayor formalidad en cada punto del desarrollo del programa.

1. Que el director de culto no agregue actos de habla a la mitad del canto de un himno, que no se digan cosas como: más fuerte hermanos, todos de pie, la siguiente estrofa sólo los de la derecha, repetimos el coro, etcétera. En este culto es preferible cantar todos a una sola voz ya que hay que fomentar la fe, la armonía, la comunión, etc.

2. Quien vaya a dirigir un himno, que lo practique bien primero; la misma recomendación se aplicaría al hermano o hermana que lea una porción bíblica.

3. Que no haya comentarios del expositor antes o después del sermón, como agradecimientos, bienvenidas muy especiales, algún llamado de atención, etcétera. Al menos en el culto de Cena del Señor el predicador debe restringir su participación a sólo exponer la palabra de Dios. Es decir, no incluir largas anécdotas, chistes, regaños, ironías, llamados de atención, etc., sino que debe hablar para hermanos miembros que ya tienen fe y convicción.

4. Apoyos especiales. Recuerde que, por el tipo de reunión, los agradecimientos deben dejarse para mejor ocasión: a quien hizo el diseño de los programas, a quien se encargó del manejo del cañón, a quien llenó de agua los toneles, al que prestó la mesa, etc. Lo que debe predominar en este culto es el nombre del Señor y no los nombres de los hermanos.

5. A veces hay personas invitadas —lo cual no debería ser— pero si están, deben ser informadas sobre la importancia de la conmemoración, la duración del acto y lo que no pueden hacer, porque sería bochornoso que le negáramos a alguien los emblemas al argumentar ella una “espontánea conversión”.

6. La recomendación bíblica es esperarse los unos a los otros, así que debe esperarse a que todos los miembros acaben su pan, sólo hasta entonces es prudente que se hable. Si el pastor ha terminado su pan debe evitar empezar a leer versos o decir palabra alguna porque algunos hermanos se ven obligados a comer el pan aprisa.

7. Al terminar su área, un repartidor, de pan o de vino, debe observar si puede ayudar en otra área para agilizar el acto de la distribución de los emblemas.

8. Debido a que este culto tiende a extenderse, es prudente cantar justo los himnos suficientes para tener un buen control del tiempo.
 Puesto que en este culto hay actos y partes fundamentales, se sugiere elaborar un guión escrito para evitar olvidos, o dar otro orden a la ceremonia.

9. La tónica del Culto de Cena del Señor es muy especial, por lo que el Pastor, preferentemente, debe instruir a su equipo de obreros, de directores de culto y a la congregación en general, para que en ese culto reine la humildad antes que la vanidad y el afán de protagonismo. Si hubiera una declamación, por ejemplo, instruya al declamador para que no levante demasiado la voz; en un culto como éste, en nuestra opinión, no tienen cabida los gritos para declamar, mucho menos para dirigir o predicar.

10. En congregaciones grandes, cortar todo el pan que se pueda antes, pero no a la vista de los hnos. Esto sería para ahorrar tiempo, para que después no se tenga de pie mucho tiempo a la congregación. Asimismo, puede indicar que los hermanos ancianos, enfermos y discapacitados pueden permanecer sentados; incluso el oficiante puede indicar que toda la congregación permanezca sentada y no se comete ningún error u ofensa ni al templo ni a Dios. Al respecto la liturgia es: tomar el pan entero, pedir bendición e inmediatamente proceder a partirlo.
 Dar información clara, oportuna y sólo la necesaria. Por ejemplo: salen los hermanos de esta nave, desde la primera banca hasta donde está tal hermano…
 Ser concreto y específico: Tal hno. o hna. va a apoyar en el conteo de los participantes. Los hnos. se lavan los pies en tal lugar, las hnas. en tal lugar de nuestras instalaciones, etc.
– Pida a tiempo a la directora de la soc. femenil que sugiera a las hnas. que para este culto lleven la indumentaria más adecuada, que será aquella que permita agilizar el acto de lavatorio de pies, a la vez que les evite ciertas incomodidades.
– Tanto en hombres como en mujeres, el vestuario debe ser honesto, decente, ya que, ante todo, el culto de Cena del Señor es una acto espiritual y de comunión de los hijos de Dios con el Señor. No se trata tampoco de un desfile de modas ni de una reunión social. No son necesarios ni los trajes ni los vestidos largos. Sugiera que las hermanas no lleven vestidos con espaldas descubiertas o escotes pronunciados.

En algunas congregaciones, por higiene, el pastor, incluye el lavatorio de sus manos, como acto previo al partimiento del pan y a la distribución del vino. Esto puede realizarlo a un lado del púlpito con apoyo de algún hno.

También, algunos pastores recomiendan que no se lleve a invitados ese día. Sin embargo, la asistencia de los hermanos simpatizantes es importante porque viendo ellos el ritual y conociendo su significado e implicaciones se motivan, fortalecen su fe y la esperanza en el Señor los conmueve para que tomen la decisión de bautizarse. Respecto a llevar invitados primerizos el obstáculo es que al oír cena, ellos se forman una idea equivocada del acto, que por durar demasiado tiempo terminan por perder el interés y la comprensión de lo que está sucediendo en el templo. A pesar de todo, en el caso de que esté presente algún invitado, tome la precaución de dar una explicación sobre lo que los invitados presenciarán y la causa por la que lo hacemos.

Es de orden que se realice la lectura del Acta correspondiente.
Finalmente, respecto al vino sobrante, puede distribuirlo entre los hnos pobres, ancianos, enfermos, etc. cuidando no atribuirle poderes mágicos, curativos o milagrosos, razón por la cual no es conveniente que antes de tomar este vino sobrante se ore pidiendo que a través de él determinado hermano recupere la salud.

En algunas congregaciones se acostumbra hacer un culto de gratitud un día después del culto de Cena del Señor. Son los bautizados –los que participaron de la Cena del Señor– los que presentan a Dios el culto de gratitud, por lo tanto ellos debieran ser los principales participantes de dicho culto tanto en la dirección del programa, las oraciones, como en los números especiales. Si participan no bautizados, debe instruirlos respecto a la seriedad de lo que van a hacer.

Oseas F. Lira

» Recomendaciones generales
Invita a alguna persona a que revise esta publicación, ingresando los siguientes datos:

3 Comentarios

  1. Juan Pedro Alcántara dice:

    Paz hermanos. Solo para sugerir evitar ayunar el mismo día de la cena del Señor, debido a las implicaciones teológicas y simbólicas que este memorial exige en materia de preparación física, como lo menciona Pablo y aplicado a nuestro contexto actual: “Si alguno tiene hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio. Los demás asuntos los arreglaré cuando vaya” 1a. Cor. 11:34

  2. ALEX VELASCO dice:

    ESTIMADOS HERMANOS CREO QUE NO NECESARIAMENTE DEVEN SER PUROS HIMNOS, AUQUE RECORDAMOS LA MUERTE DE NUESTRO SALVADOR UN MOMENTO SOLEMNE.

    PERO TAMBIEN NOS REGOZIJAMOS CON SU SALVACION Y VICTORIA¡¡ HAY CANTOS DE ESPERANZA Y VICTORIA¡¡¡
    BENDICIONES A TODOS

  3. Azucena Herrera dice:

    Paz hermanos me gustaria que se pudiera hablar sobre la participacion de los niños, adolecentes y jovenes asi como los no bautizados en cantos y en que acudan en esta fecha; esto es correcto?. Que se puede hacer?.Y que nos rcomiendan?. Gracias.

Ingresa aquí tus comentarios

ID7D es una iniciativa de miembros y simpatizantes de la Iglesia de Dios (7º día)
ID7D - Derechos Reservados © 2006 - 2018