»
< Ant
Sig >
E 226. Salmo 5
Escucha, ¡oh, Dios!, mis palabras, considera mi gemir. A la voz de mi oración atiende mi Dios, y mi Rey, porque a Ti oraré. ¡Oh, Señor!, de mañana oirás mi voz, de mañana me presentaré, delante de Ti esperaré. Porque Tú no eres un Dios que se complace en la maldad el malo no habitará junto a Ti, ¡Oh, Señor!, de mañana oirás...
Copiar párrafos