Recursos / Concordancia
Biblia
Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.
Dios Habla Hoy
1 Oigan bien esto, ancianos,
y todos ustedes, habitantes del país.
¿Han visto ustedes nunca cosa semejante?
¿Se vio nunca cosa igual
en tiempos de sus padres?
2 Cuéntenlo a sus hijos,
y que ellos lo cuenten a los suyos,
y estos a los que nazcan después.
3 Todo se lo comieron las langostas:
lo que unas dejaron,
otras vinieron y lo devoraron.
4 ¡Ustedes, borrachos, despierten!
¡Échense a llorar, bebedores de vino,
porque aun el jugo de la uva
les van a quitar!
5 Pues la langosta,
como un ejército fuerte y numeroso,
de dientes de león y colmillos de leona,
ha invadido mi país.
6 Ha destruido nuestros viñedos,
ha destrozado nuestras higueras;
las ha pelado por completo,
hasta dejar blancas sus ramas.
7 Como novia que llora y se viste de luto
por la muerte de su prometido,
8 así lloran los sacerdotes
porque en el templo y a no hay cereales
ni vino
para las ofrendas del Señor.
9 Los campos están desolados;
las tierras están de luto.
El trigo se ha perdido,
los viñedos se han secado
y los olivos están marchitos.
10 Ustedes, los que trabajan en campos
y viñedos,
lloren entristecidos,
pues se echaron a perder las siembras
y las cosechas de trigo y de cebada.
11 Se han secado los viñedos
y se han perdido las higueras.
Secos quedaron también
los granados, las palmeras, los manzanos
y todos los árboles del campo.
¡Así se ha perdido
la alegría de toda la gente!
12 Ustedes, sacerdotes, ministros del altar,
vístanse de ropas ásperas
y lloren de dolor,
porque en el templo de su Dios
y a no hay cereales
ni vino para las ofrendas.
13 Convoquen al pueblo y proclamen ayuno;
junten en el templo del Señor su Dios
a los ancianos y a todos los habitantes
del país,
e invoquen al Señor.
14 ¡Ay, se acerca el día del Señor!
¡Día terrible, que nos trae destrucción
de parte del Todopoderoso!
15 Ante nuestros ojos
nos quitaron la comida,
y se acabó la alegría
en el templo de nuestro Dios.
16 La semilla murió en el surco,
el trigo se ha perdido
y los graneros están en ruinas.
17 ¡Cómo muge el ganado!
En vano buscan pasto las vacas;
los rebaños de ovejas se están muriendo.
18 ¡A ti clamo, Señor,
pues el fuego ha quemado
la hierba del desierto y los árboles
del campo!
19 ¡Aun los animales salvajes claman a ti,
porque se han secado los arroyos
y el fuego que malos pastizales!
20 Toquen la trompeta en el monte Sión;
den el toque de alarma
en el santo monte del Señor.
Tiemblen todos los que viven en Judá,
porque y a está cerca el día del Señor: