Recursos / Concordancia
Biblia
Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.
Dios Habla Hoy
1 No escondas de mí tu rostro
cuando me encuentre angustiado;
¡dígnate escucharme!,
¡respóndeme pronto cuando te llame!
2 Pues mi vida se acaba como el humo,
mis huesos arden como brasas,
3 mi corazón está decaído
como la hierba marchita;
¡ni aun deseos tengo de comer!
4 La piel se me pega a los huesos
de tanto gemir.
5 Soy como una lechuza del desierto,
como un búho entre las ruinas.
6 No duermo.
Soy como un pájaro solitario
en el tejado.
7 Mis enemigos me ofenden sin cesar
y usan mi nombre para maldecir.
8 En vez de pan, como ceniza;
en mi bebida se mezclan
mis lágrimas,
9 por causa de tu enojo y tu furor,
pues me alzaste para derribarme después.
10 Mis días pasan como una sombra;
me voy marchitando como la hierba.
11 Pero tú, Señor, reinas por siempre;
¡tu nombre será siempre recordado!
12 Levántate, compadécete de Sión,
pues ya se cumplió el tiempo;
¡ya es hora de que la perdones!
13 Tus siervos aman sus piedras;
sienten dolor por sus ruinas.
14 Todas las naciones y reyes de la tierra
honrarán el nombre glorioso del Señor
15 cuando él reconstruya a Sión
y aparezca en su gloria,
16 cuando atienda a la oración
del desamparado
y no desoiga sus ruegos.
17 Que esto quede escrito
para las generaciones futuras,
para que alaben al Señor
los que aún han de nacer.
18 El Señor miró la tierra desde el cielo,
desde su santa altura,
19 para atender los lamentos
de los prisioneros
y libertar a los condenados a muerte;
20 para que en Sión, en Jerusalén,
se proclame y se alabe el nombre
del Señor
21 cuando gentes de todas las naciones
se reúnan para adorarlo.
22 Él me ha quitado fuerzas
a medio camino;
ha hecho más corta mi vida.
23 yo le digo: "Dios mío,
no me lleves en la mitad de mi vida."
¡Tus años no tienen fin!
24 Afirmaste la tierra desde el principio;
tú mismo hiciste el cielo.
25 Todo ello dejará de existir,
pero tú permaneces firme.
Todo ello se gastará, como la ropa;
¡tú lo cambiarás y quedará cambiado,
como quien se cambia de ropa!
26 Pero tú eres el mismo;
tus años nunca terminarán.
27 Darás seguridad a los descendientes
de tus siervos;
en tu presencia misma
los establecerás.
28 Bendeciré al Señor con toda mi alma;
bendeciré con todo mi ser
su santo nombre.