Recursos / Concordancia
Biblia
Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.
Dios Habla Hoy
1 te has envuelto en un manto de luz.
¡Tú extendiste el cielo como un velo!
2 ¡Tú afirmaste sobre el agua
los pilares de tu casa, allá en lo alto!
Conviertes las nubes en tu carro;
¡viajas sobre las alas del viento!
3 Los vientos son tus mensajeros,
y las llamas de fuego tus servidores.
4 Pusiste la tierra sobre sus bases
para que nunca se mueva de su lugar.
5 El mar profundo cubría la tierra
como si fuera un vestido.
El agua cubría las montañas.
6 Pero tú la reprendiste, y se fue;
huyó de prisa al escuchar tu voz
de trueno.
7 Subiendo a los montes y bajando
a los valles,
se fue al lugar que le habías señalado,
8 al límite que le ordenaste no cruzar,
para que no volviera a cubrir la tierra.
9 Tú envías el agua de los manantiales
a los ríos que corren por las montañas.
10 De esa agua beben
los animales salvajes;
con ella apagan su sed los asnos
del monte.
11 A la orilla de los ríos
anidan las aves del cielo;
¡allí cantan, entre las ramas
de los árboles!
12 Tú eres quien riega los montes
desde tu casa, allá en lo alto;
con los torrentes del cielo
satisfaces a la tierra.
13 Haces crecer los pastos
para los animales,
y las plantas que el hombre cultiva
para sacar su pan de la tierra,
14 el pan que le da fuerzas,
y el vino, que alegra su vida
y hace brillar su cara
más que el aceite.
15 Sacian su sed los árboles,
los cedros del Líbano que el Señor
plantó.
16 En ellos anidan las aves más pequeñas,
y en los pinos viven las cigüeñas.
17 Los montes altos son para las cabras,
y en las peñas se esconden los tejones.
18 Hiciste la luna para medir el tiempo;
el sol sabe cuándo debe ocultarse.
19 Tiendes el manto oscuro de la noche,
y entonces salen los animales
del bosque.
20 Los leones rugen por la víctima;
piden que Dios les dé su comida.
21 Pero al salir el sol, se van
y se acuestan en sus cuevas.
22 Entonces sale el hombre a su labor
y trabaja hasta la noche.
23 ¡Cuántas cosas has hecho, Señor!
Todas las hiciste con sabiduría;
¡la tierra está llena de todo
lo que has creado!
24 Allí está el mar, ancho y extenso,
donde abundan incontables animales,
grandes y pequeños;
25 allí navegan los barcos,
allí está el Leviatán,
el monstruo que hiciste
para jugar con él.
26 Todos ellos esperan de ti
que les des su comida a su tiempo.
27 Tú les das, y ellos recogen;
abres la mano,
y se llenan de lo mejor;
28 si escondes tu rostro, se espantan;
si les quitas el aliento, mueren
y vuelven a ser polvo.
29 Pero si envías tu aliento de vida,
son creados,
y así renuevas el aspecto de la tierra.
30 ¡La gloria del Señor es eterna!
¡El Señor se alegra en su creación!
31 La tierra tiembla cuando él la mira;
¡echan humo los montes
cuando él los toca!
32 Mientras yo exista y tenga vida,
cantaré himnos al Señor mi Dios.
33 Quiera el Señor agradarse
de mis pensamientos,
pues solo en él encuentro mi alegría.
34 ¡Que desaparezcan de la tierra
los pecadores!
¡Que dejen de existir los malvados!
¡Bendeciré al Señor con toda mi alma!
¡Aleluya!
35 ¡Den gracias al Señor!
¡Proclamen su nombre!
Cuenten a los pueblos sus acciones.