Recursos / Concordancia
Biblia
Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.
Dios Habla Hoy
1 Canten himnos en su honor.
¡Hablen de sus grandes hechos!
2 Siéntanse orgullosos
de su santo nombre.
¡Siéntase alegre el corazón
de los que buscan al Señor!
3 Recurran al Señor, y a su poder;
recurran al Señor en todo tiempo.
4 Recuerden sus obras grandes
y maravillosas,
y los decretos que ha pronunciado;
5 ustedes, descendientes de su siervo
Abraham;
ustedes, hijos de Jacob, sus escogidos.
6 Él es el Señor, nuestro Dios;
¡él gobierna toda la tierra!
7 Ni aunque pasen mil generaciones
se olvidará de las promesas
de su alianza,
8 de la alianza que hizo con Abraham,
del juramento que hizo a Isaac
9 y que confirmó como ley para Jacob,
como alianza eterna para Israel,
10 cuando dijo:
"Voy a darte la tierra de Canaán
como la herencia que te toca."
11 Aunque ellos eran pocos,
unos cuantos extranjeros
en la tierra,
12 que iban de nación en nación
y de reino en reino,
13 Dios no permitió que nadie
los maltratara,
y aun advirtió a los reyes:
14 "No toquen a mis escogidos
ni maltraten a mis profetas."
15 Hizo venir hambre a aquella tierra,
y les quitó todo alimento.
16 Pero envió delante de ellos a José,
al que habían vendido como
esclavo.
17 Le lastimaron los pies con cadenas;
¡lo aprisionaron con hierros!
18 La palabra del Señor
puso a prueba a José,
hasta que se cumplió
lo que José había anunciado.
19 El rey, el que gobernaba
a mucha gente,
ordenó que le dieran libertad;
20 lo nombró amo y señor de su casa
y de todo cuanto tenía,
21 para que enseñara e hiciera sabios
a los jefes y a los ancianos.
22 Vino después Israel, que es Jacob,
y vivió como extranjero en Egipto,
en la tierra de Cam.
23 Dios hizo grande en número
a su pueblo,
y más fuerte que los egipcios.
24 Pero hizo que los egipcios
se pusieran en contra de su pueblo
y engañaran a los siervos de Dios.
25 Entonces Dios envió
a su siervo Moisés,
y a Aarón, a quien había escogido,
26 y ellos realizaron señales de Dios
en el desierto:
¡grandes maravillas
en la tierra de Cam!
27 Envió Dios una oscuridad que todo
lo cubrió,
pero los egipcios desatendieron
sus palabras.
28 Convirtió en sangre el agua de sus ríos,
y mató a sus peces;
29 infestó de ranas el país,
y aun la alcoba del rey.
30 Habló Dios, y nubes de tábanos
y mosquitos
invadieron el territorio egipcio.
31 En vez de lluvia, envió granizo
y llamas de fuego sobre el país.
32 Destrozó sus viñas y sus higueras;
¡destrozó los árboles de Egipto!
33 Habló Dios, y llegaron las langostas;
¡tantas eran, que no se podían contar!
34 ¡Devoraron la hierba del campo
y todo lo que la tierra
había producido!
35 ¡Hirió de muerte, en Egipto mismo,
al primer hijo de toda familia egipcia!
36 Dios sacó después a su pueblo
cargado de oro y plata,
y nadie entre las tribus tropezó.
37 Los egipcios se alegraron
de verlos partir,
pues estaban aterrados.
38 Dios extendió una nube para cubrirlos
y un fuego para alumbrarlos de noche.
39 Pidieron comida,
y les mandó codornices,
y con pan del cielo
los dejó satisfechos.
40 Partió la roca, y de ella brotó agua
que corrió por el desierto
como un río.
41 Pues se acordó de la santa promesa
que había hecho a su siervo Abraham.
42 Fue así como Dios sacó
a su pueblo escogido,
entre gritos de alegría,
43 y les dio las tierras
de otras naciones
y el fruto del trabajo de otros pueblos,
44 para que respetaran y atendieran
las leyes y enseñanzas del Señor.
¡Aleluya!
45 ¡Aleluya!
Den gracias al Señor,
porque él es bueno,
porque su amor es eterno.