Recursos / Concordancia
Biblia
Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.
Dios Habla Hoy
1 pues labios mentirosos y malvados
hablan mal de mí,
y es falso lo que de mí dicen.
2 Sus expresiones de odio me rodean;
¡me atacan sin motivo!
3 A cambio de mi amor, me atacan;
pero yo hago oración.
4 Me han pagado mal por bien,
y a cambio de mi amor, me odian.
5 Pon como juez suyo a un malvado,
y que lo acuse su propio abogado;
6 que lo declaren culpable en el juicio;
que lo condene su propia defensa.
7 ¡Que viva poco tiempo
y que otro se apodere de sus bienes!
8 ¡Que sus hijos queden huérfanos
y viuda su esposa!
9 ¡Que sus hijos anden vagando
y pidiendo limosna!
¡Que los echen de las ruinas
de su casa!
10 Que se lleve el prestamista
todo lo que le pertenecía.
Que gente extraña le arrebate
el fruto de su trabajo.
11 Que no haya quien tenga compasión
de él ni de sus hijos huérfanos.
12 Que se acabe su descendencia,
que se borre para siempre su apellido.
13 Que se acuerde el Señor de la maldad
de su padre
y nunca borre el pecado de su madre;
14 que el Señor los tenga siempre presentes
y borre de la tierra su recuerdo.
15 Nunca pensó en ser compasivo;
a los pobres y humildes y afligidos
los persiguió hasta matarlos.
16 ya que prefirió la maldición,
¡que lo maldigan!
No quiso bendición,
¡pues que nunca lo bendigan!
17 Que lo cubra la maldición
como un vestido;
que le entre en el vientre y en los huesos
cual si fuera agua o aceite;
18 ¡que lo cubra como un vestido
y lo oprima como un cinto!
19 ¡Así pague el Señor a mis enemigos
y a los que hablan mal de mí!
20 Pero tú, Señor,
haz honor a tu nombre, y trátame bien.
¡Sálvame, por la bondad de tu amor!
21 Estoy muy pobre y afligido,
tengo herido el corazón,
22 me voy desvaneciendo
como una sombra,
¡el viento me arrastra
como a una langosta!
23 De no comer me tiemblan las rodillas;
adelgazo por falta de alimento.
24 ¡Soy el hazmerreir de la gente!
¡Al verme, mueven burlones la cabeza!
25 Ayúdame, Señor y Dios mío;
¡sálvame, por tu amor!
26 Que sepan que tú, Señor,
has hecho esto con tu mano.
27 No importa que me maldigan,
con tal que tú me bendigas.
Que ellos se avergüencen
mientras tu siervo se alegra.
28 ¡Que mis enemigos se llenen
de vergüenza!
¡Que los cubra la vergüenza
como una capa!
29 Con mis labios daré al Señor
gracias infinitas;
¡lo alabaré en medio de mucha gente!
30 Porque él aboga en favor del pobre
y lo pone a salvo
de los que lo condenan.
31 El Señor dijo a mi señor:
"Siéntate a mi derecha,
hasta que yo haga de tus enemigos
el estrado de tus pies."