Recursos / Concordancia
Biblia
Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.
Dios Habla Hoy
1 Los mandamientos que Dios dio en otros tiempos por medio de los ángeles, tenían fuerza de ley, y quienes pecaron y los desobedecieron fueron castigados justamente.
2 ¿Cómo, pues, escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? Pues el mismo Señor fue quien anunció primero esta salvación, la cual después confirmaron entre nosotros los que oyeron ese mensaje.
3 Además, Dios la ha confirmado con señales, maravillas y muchos milagros, y por medio del Espíritu Santo, que nos ha dado de diferentes maneras, conforme a su voluntad.
4 Dios no ha puesto bajo la autoridad de los ángeles ese mundo futuro del cual estamos hablando.
5 Al contrario, en un lugar de la Escritura alguien declara:
"¿Qué es el hombre?
¿Qué es el ser humano?
¿Por qué lo recuerdas y te preocupas por él?
6 Por un poco de tiempo lo hiciste
algo menor que los ángeles,
pero lo coronaste de gloria y honor;
7 todo lo sujetaste debajo de sus pies."
Así que, al sujetarlo todo debajo de sus pies, Dios no dejó nada sin sujetarlo a él. Sin embargo, todavía no vemos que todo le esté sujeto.
8 Pero vemos que Jesús, a quien Dios hizo algo menor que los ángeles por un poco de tiempo, está coronado de gloria y honor, a causa de la muerte que sufrió. Dios, en su amor, quiso que experimentara la muerte para bien de todos.
9 Todas las cosas existen para Dios y por la acción de Dios, que quiere que todos sus hijos tengan parte en su gloria. Por eso, Dios, por medio del sufrimiento, tenía que hacer perfecto a Jesucristo, el Salvador de ellos.
10 Porque todos son del mismo Padre: tanto los consagrados como el que los consagra. Por esta razón, el Hijo de Dios no se avergüenza de llamarlos hermanos,
11 al decir en la Escritura:
"Hablaré de ti a mis hermanos,
y te cantaré himnos en medio
de la congregación."
12 También dice:
"En él pondré mi esperanza."
y otra vez dice:
13 Así como los hijos de una familia son de la misma carne y sangre, así también Jesús fue de carne y sangre humanas, para derrotar con su muerte al que tenía poder para matar, es decir, al diablo.
14 De esta manera ha dado libertad a todos los que por miedo a la muerte viven como esclavos durante toda la vida.
15 Pues ciertamente no vino para ayudar a los ángeles, sino a los descendientes de Abraham.
16 y para eso tenía que hacerse igual en todo a sus hermanos, para llegar a ser un Sumo Sacerdote fiel y compasivo en su servicio a Dios, y para obtener el perdón de los pecados de los hombres por medio del sacrificio.
17 y como él mismo sufrió y fue puesto a prueba, ahora puede ayudar a los que también son puestos a prueba.
18 Por lo tanto, hermanos, ustedes los del pueblo santo, que han sido llamados por Dios a ser suyos, consideren atentamente a Cristo Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote, gracias al cual profesamos nuestra fe.