Recursos / Concordancia

Biblia

Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.

Biblia

Job 29

Capítulos

Dios Habla Hoy

1 ¡Ojalá pudiera yo volver
a aquellos tiempos
en que Dios me protegía!

2 ¡Ojalá pudiera yo volver
a aquellos tiempos
en que Dios me protegía!

3 Cuando él me iluminaba con su luz
y yo podía andar en la oscuridad;

4 cuando yo estaba en plena madurez
y Dios cuidaba de mi hogar;

5 cuando el Todopoderoso estaba a mi lado
y mis hijos me hacían compañía;

6 cuando la leche corría por el suelo
y el aceite brotaba de las rocas;

7 cuando yo tomaba asiento
en el lugar de reunión de la ciudad.

8 Los jóvenes, al verme, se hacían a un lado
y los ancianos se ponían de pie.

9 Aun los hombres importantes dejaban
de hablar
y hacían señas de guardar silencio.

10 Los gobernantes bajaban la voz;
se les pegaba la lengua al paladar.

11 La gente, al verme o escucharme,
me felicitaba y hablaba bien de mí,

12 pues yo socorría al huérfano y al pobre,
gente a la que nadie ayudaba.

13 El que estaba en la ruina me daba las gracias;
mi ayuda era a las viudas motivo de alegría.

14 La justicia y la honradez eran parte
de mí mismo:
eran mi ropa de todos los días.

15 ¡Yo era ojos para el ciego
y pies para el lisiado,

16 padre de los necesitados
y defensor de los extranjeros!

17 yo les rompía la quijada a los malvados
y les quitaba la presa de los dientes.

18 yo pensaba: "Mis días serán tantos
como la arena;
moriré anciano y en mi propio hogar.

19 Soy como un árbol plantado
junto al agua,
cuyas ramas baña el rocío de la noche.

20 Mi esplendor se renovará conmigo,
y no me faltarán las fuerzas."

21 Todos me escuchaban
y esperaban en silencio mis consejos.

22 Después de hablar yo, ninguno replicaba.
Mis palabras caían gota a gota sobre ellos,

23 y ellos las esperaban ansiosos,
como se espera la lluvia en tiempo de calor.

24 Cuando yo les sonreía, apenas lo creían,
y no dejaban de mirar mi rostro alegre.

25 yo establecía mi autoridad sobre ellos
y decidía lo que ellos debían hacer,
como un rey al frente de sus tropas.
Cuando estaban tristes, yo los consolaba.

Ver todos los libros