Recursos / Concordancia

Biblia

Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.

Biblia

Salmos 40

Nueva Versión Internacional

1 Puse en el Señor toda mi esperanza;
él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor.

2 Me sacó de la fosa de la muerte,
del lodo y del pantano;
puso mis pies sobre una roca,
y me plantó en terreno firme.

3 Puso en mis labios un cántico nuevo,
un himno de alabanza a nuestro Dios.
Al ver esto, muchos tuvieron miedo
y pusieron su confianza en el Señor.

4 Dichoso el que pone su confianza en el Señor
y no recurre a los idólatras
ni a los que adoran dioses falsos.

5 Muchas son, Señor mi Dios,
las maravillas que tú has hecho.
tus bondades en favor nuestro.
Si quisiera anunciarlas y proclamarlas,
serían más de lo que puedo contar.

6 A ti no te complacen sacrificios ni ofrendas,
pero me has hecho obediente;
tú no has pedido holocaustos
ni sacrificios por el pecado.

7 Por eso dije: "Aquí me tienes
como el libro dice de mí.

8 Me agrada, Dios mío, hacer tu voluntad;
tu ley la llevo dentro de mí."

9 En medio de la gran asamblea
he dado a conocer tu justicia.
Tú bien sabes, Señor,
que no he sellado mis labios.

10 No escondo tu justicia en mi corazón,
sino que proclamo tu fidelidad y tu salvación.
tu gran amor y tu verdad.

11 No me niegues, Señor, tu misericordia;
que siempre me protejan tu amor y tu verdad.

12 Muchos males me han rodeado;
tantos son que no puedo contarlos.
Me han alcanzado mis iniquidades,
y ya ni puedo ver.
Son más que los cabellos de mi cabeza,
y mi corazón desfallece.

13 Por favor, Señor, ¡ven a librarme!
¡Ven pronto, Señor, en mi auxilio!

14 Sean confundidos y avergonzados
todos los que tratan de matarme;
huyan derrotados
todos los que procuran mi mal;

15 que la vergüenza de su derrota
humille a los que se burlan de mí.

16 Pero que todos los que te buscan
se alegren en ti y se regocijen;
que los que aman tu salvación digan siempre:
"¡Cuán grande es el Señor!"

17 Y a mí, pobre y necesitado,
quiera el Señor tomarme en cuenta.
Tú eres mi socorro y mi libertador;
¡no te tardes, Dios mío!

Ver todos los libros