Recursos / Concordancia
Biblia
Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.
Dios Habla Hoy
1 y a Leviatán, r¿lo pescarás con un anzuelo?
¿Podrás atarle la lengua
con una cuerda?
2 ¿Podrás pasarle un cordel por las narices
o atravesarle con un gancho la quijada?
3 ¿Acaso va a rogarte
que le tengas compasión,
y a suplicarte con palabras tiernas?
4 ¿Acaso harás que te prometa
ser tu esclavo toda la vida?
5 ¿Jugarás con él como con un pajarito?
¿Lo atarás como juguete de tus hijas?
6 ¿Se pondrán a regatear por él
en el mercado?
¿Lo cortarán en pedazos para venderlo?
7 ¿Podrás atravesarle el cuero con flechas,
o la cabeza con arpones?
8 Si llegas a ponerle la mano encima,
te dará tal batalla que no la olvidarás,
y nunca volverás a hacerlo.
9 Con solo ver a Leviatán,
cualquiera se desmaya de miedo.
10 Si alguien lo provoca, se pone furioso;
nadie es capaz de hacerle frente.
11 ¿Quién, que se le enfrente,
saldrá sano y salvo?
¡Nadie en todo el mundo!
12 No dejaré de mencionar sus patas
y su fuerza sin igual.
13 ¿Quién puede quitarle
el cuero que lo cubre,
o atravesar su doble coraza protectora?
14 ¿Quién puede abrirle el hocico,
con su cerco de terribles dientes?
15 Sus lomos son hileras de escudos
cerrados y duros como la piedra.
16 Tan apretados están unos contra otros,
que ni el aire puede pasar entre ellos.
17 Tan unidos y trabados están,
que nadie puede separarlos.
18 Sus estornudos son como relámpagos;
sus ojos brillan
como el sol cuando amanece.
19 De su hocico salen llamaradas
y se escapan chispas de fuego.
20 De sus narices sale humo,
como de una caldera que hierve al fuego.
21 Su aliento enciende las brasas,
de su hocico salen llamas.
22 Su cuello es tan fuerte
que ante él todos se llenan de miedo.
23 Aun la parte carnosa de su cuerpo
es dura e impenetrable,
como hierro fundido.
24 Tiene el corazón duro como la roca,
duro como piedra de moler.
25 Cuando él se levanta,
los dioses se espantan
y huyen llenos de terror.
26 Ni espada ni lanza ni flecha ni dardo
sirven de nada para atacarlo.
27 Para él, el hierro es como paja,
y el bronce como madera podrida.
28 Las flechas no lo hacen huir;
lanzarle piedras es como lanzarle paja.
29 Un golpe de mazo le es
como un golpe de caña;
se ríe al oír silbar las jabalinas.
30 Cuando se arrastra, abre surcos
en el barro,
como si lo hiciera con afilados trillos.
31 Hace hervir como una olla
al mar profundo;
como una caldera para mezclar
ungüentos.
32 Va dejando en el agua una estela
blanca y brillante
como melena de canas.
33 No hay en la tierra
nada que se le parezca;
fue hecho para no sentir miedo jamás.
34 Hace frente aun a los más arrogantes,
y es el rey de todas las fieras.