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Biblia
Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.
Dios Habla Hoy
1 Convirtió mi lengua en espada afilada,
me escondió bajo el amparo de su mano,
me convirtió en una flecha aguda
y me guardó en su aljaba.
2 Me dijo: "Israel, tú eres mi siervo,
en ti me mostraré glorioso."
3 y yo que había pensado:
"He pasado trabajos en vano,
he gastado mis fuerzas sin objeto,
para nada."
En realidad mi causa está
en manos del Señor,
mi recompensa está en poder de mi Dios.
4 He recibido honor
delante del Señor mi Dios,
pues él ha sido mi fuerza.
El Señor, que me formó desde el seno
de mi madre
para que fuera su siervo,
para hacer que Israel, el pueblo de Jacob,
se vuelva y se una a él,
5 dice así:
"No basta que seas mi siervo
solo para restablecer las tribus de Jacob
y hacer volver a los sobrevivientes de Israel;
yo haré que seas la luz de las naciones,
para que lleves mi salvación
hasta las partes más lejanas de la tierra."
6 El Señor, el redentor,
el Dios Santo de Israel,
dice al pueblo que ha sido
totalmente despreciado,
al que los otros pueblos aborrecen,
al que ha sido esclavo de los tiranos:
"Cuando los reyes y los príncipes te vean,
se levantarán y se inclinarán delante de ti
porque
7 El Señor dice:
"Vino el momento de mostrar mi bondad, y te respondí;
llegó el día de la salvación, y te ayudé.
Yo te protegí
para establecer por ti mi alianza con el pueblo,
para reconstruir el país,
para hacer que tomen posesión de las tierras arrasadas,
8 para decir a los presos: 'Queden libres',
y a los que están en la oscuridad:
'Déjense ver. '
Junto a todos los caminos
encontrarán pastos,
y en cualquier monte desierto
tendrán alimento para su ganado.
9 "No tendrán hambre ni sed,
ni los molestará el sol ni el calor,
porque yo los amo y los guío,
y los llevaré a manantiales de agua.
10 Abriré un camino
a través de las montañas
y haré que se allanen los senderos."
11 ¡Miren! Vienen de muy lejos:
unos del norte, otros de occidente,
otros de la región de Asuán.
12 ¡Cielo, grita de alegría!
¡Tierra, llénate de gozo!
¡Montañas, lancen gritos de felicidad!
Porque el Señor ha consolado
a su pueblo,
ha tenido compasión de él en su aflicción.
13 "Sión decía:
'El Señor me abandonó,
mi Dios se olvidó de mí. '
14 Pero ¿acaso una madre olvida
o deja de amar a su propio hijo?
Pues aunque ella lo olvide,
yo no te olvidaré.
15 yo te llevo grabada en mis manos,
siempre tengo presentes tus murallas.
16 Los que te reconstruyen van más de prisa
que los que te destruyeron;
ya se han ido los que te arrasaron.
17 Levanta los ojos y mira alrededor,
mira cómo se reúnen todos
y vuelven hacia ti.
"Yo, el Señor, juro por mi vida
que todos ellos serán como joyas
que te pondrás,
como los adornos de una novia.
18 Tu país estaba en ruinas,
destruido, arrasado;
pero ahora tu territorio
será pequeño para tus habitantes.
Los que te destruyeron están lejos.
19 Los hijos que dabas por perdidos
te dirán al oído:
'Este país es demasiado pequeño
para nosotros;
haznos lugar para vivir. '
20 Y tú dirás en tu interior:
'¿Quién me ha dado estos hijos?
Yo no tenía hijos, ni podía tenerlos;
estaba desterrada y apartada,
¿quién los crió?
Me habían dejado sola,
¿de dónde vinieron?' "
21 El Señor dice:
"Voy a dar órdenes a las naciones;
voy a dar una señal a los pueblos
para que traigan en brazos a tus hijos,
y a tus hijas las traigan sobre los hombros.
22 Los reyes serán tus padres adoptivos,
y las princesas tus niñeras.
Se inclinarán hasta el suelo delante de ti,
y lamerán el polvo de tus pies.
y reconocerás que yo soy el Señor,
y que los que en mí confían
no quedan defraudados."
23 ¿Se le puede arrebatar
a un hombre fuerte
lo que ha ganado en la batalla?
¿O puede un preso escapar de un tirano?
24 El Señor afirma que sí:
"Al hombre fuerte le arrebatarán
lo conquistado,
y al tirano le quitarán lo ganado.
yo me enfrentaré
con los que te buscan pleito;
yo mismo salvaré a tus hijos.
25 Obligaré a tus opresores
a comer su propia carne
y a emborracharse con su sangre,
como si fuera vino.
Así toda la humanidad sabrá
que yo, el Señor, soy tu salvador;
que yo, el Poderoso de Jacob,
soy tu redentor."
26 El Señor dice:
"¡No crean que yo repudié
a Israel, madre de ustedes,
como un hombre repudia a su mujer,
o que los vendí a ustedes como esclavos
porque tuviera deudas con alguno!
Ustedes fueron vendidos porque pecaron;
Israel, la madre de ustedes, fue repudiada
porque