Recursos / Concordancia
Biblia
Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.
Dios Habla Hoy
1 Hazme caso, contéstame;
en mi angustia te invoco.
Me hacen temblar la voz
del enemigo
y los gritos de los malvados.
Me han cargado de aflicciones;
me atacan rabiosamente.
2 Hazme caso, contéstame;
en mi angustia te invoco.
Me hacen temblar la voz
del enemigo
y los gritos de los malvados.
Me han cargado de aflicciones;
me atacan rabiosamente.
3 El corazón me salta en el pecho;
el terror de la muerte ha caído
sobre mí.
4 Me ha entrado un temor espantoso;
¡estoy temblando de miedo!
5 y digo: "Ojalá tuviera yo alas
como de paloma;
volaría entonces y podría descansar.
6 Volando me iría muy lejos;
me quedaría a vivir en el desierto.
7 Correría presuroso a protegerme
de la furia del viento
y de la tempestad."
8 Destrúyelos, Señor,
confunde su lenguaje,
pues tan solo veo violencia
y discordia,
9 que día y noche rondan la ciudad.
Hay en ella maldad e intrigas;
hay en ella corrupción;
10 sus calles están llenas de violencia
y engaño.
11 No me ha ofendido un enemigo,
lo cual yo podría soportar;
ni se ha alzado contra mí
el que me odia,
de quien yo podría esconderme.
12 ¡Has sido tú, mi propio camarada,
mi más íntimo amigo,
13 con quien me reunía
en el templo de Dios
para conversar amigablemente,
con quien caminaba
entre la multitud!
14 ¡Que sorprenda la muerte
a mis enemigos!
¡Que caigan vivos en el sepulcro,
pues la maldad está en su corazón!
15 Pero yo clamaré a Dios;
el Señor me salvará.
16 Me quejaré y lloraré mañana,
tarde y noche,
y él escuchará mi voz.
17 En las batallas me librará;
me salvará la vida,
aunque sean muchos
mis adversarios.
18 Dios, el que reina eternamente,
me oirá y los humillará,
pues ellos no cambian de conducta
ni tienen temor de Dios.
19 Levantan la mano contra sus amigos;
no cumplen su promesa de amistad.
20 Usan palabras más suaves
que la mantequilla,
pero sus pensamientos son de guerra.
Usan palabras más suaves
que el aceite,
pero no son sino espadas afiladas.
21 Deja tus preocupaciones al Señor,
y él te mantendrá firme;
nunca dejará que caiga
el hombre que lo obedece.
22 Dios mío, los asesinos y mentirosos
no vivirán ni la mitad de su vida;
tú harás que caigan
al fondo del sepulcro,
pero yo confío en ti.
23 Ten compasión de mí, Dios mío,
pues hay gente que me persigue;
a todas horas me atacan
y me oprimen.