Recursos / Concordancia

Biblia

Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.

Biblia

Isaías 63

Dios Habla Hoy

1 –¿Y por qué tienes rojo el vestido,
como si hubieras pisado uvas
con los pies?

2 –Sí, estuve pisando las uvas yo solo,
nadie me ayudó;
lleno de ira pisoteé a mis enemigos,
los aplasté con furor,
y su sangre me salpicó los vestidos
y me manchó toda la ropa.

3 yo decidí que un día
tendría que hacer justicia;
había llegado el tiempo de libertar
a mi pueblo.

4 Miré, y no había quien me ayudara;
quedé admirado de que nadie me apoyara.
Mi brazo me dio la victoria
y mi ira me sostuvo.

5 Lleno de ira aplasté a las naciones,
las destruí con furor
e hice correr su sangre por el suelo.

6 yo quiero hablar del amor del Señor,
cantar sus alabanzas
por todo lo que él ha hecho por nosotros,
por su inmensa bondad con la familia
de Israel,
por lo que ha hecho en su bondad
y en su gran amor.

7 Él dijo: "Ellos son mi pueblo,
hijos que no habrán de traicionarme."
y él los salvó

8 de todas sus aflicciones.
No fue un enviado suyo quien los salvó;
fue el Señor en persona.
Él los libertó por su amor
y su misericordia,
los levantó, los tomó en brazos.
Así lo ha hecho siempre.

9 Pero ellos se rebelaron contra el Señor
y ofendieron su santidad;
por eso se volvió
enemigo de ellos
y les hizo la guerra.

10 Ellos se acordaron de los tiempos antiguos,
de Moisés que libertó a su pueblo,
y se preguntaban:
"¿Dónde está Dios, que salvó del Nilo
a Moisés, pastor de su rebaño?
¿Dónde está el que puso en Moisés su santo espíritu,

11 el que hizo que su glorioso poder
acompañara a Moisés,
el que dividió el mar delante de su pueblo
para alcanzar fama eterna,

12 el que los hizo pasar por el fondo del mar
sin resbalar,
como caballos por el desierto,

13 como ganado que baja a la llanura?"
El espíritu del Señor los guiaba.
Así condujo a su pueblo
y alcanzó fama y gloria.

14 Mira, Señor, desde el cielo,
desde el lugar santo y glorioso
en que vives.
¿Dónde están tu ardiente amor
y tu fuerza?
¿Dónde están tus sentimientos?
¿Se agotó tu misericordia con nosotros?

15 ¡Tú eres nuestro padre!
Aunque Abraham no nos reconozca,
ni Israel se acuerde de nosotros,
tú, Señor, eres nuestro padre;
desde siempre eres nuestro redentor.

16 ¿Por qué, Señor, haces que nos
desviemos de tus caminos,
y endureces nuestros corazones
para que no te respetemos?
Cambia y a, por amor a tus siervos
y a las tribus que te pertenecen.

17 ¡Qué poco tiempo tu pueblo santo
fue dueño del país!
Nuestros enemigos han pisoteado tu templo.

18 Estamos como si tú nunca
nos hubieras gobernado,
como si nunca hubiéramos llevado
tu nombre.

19 Ojalá rasgaras el cielo y bajaras
haciendo temblar con tu presencia
las montañas,

Ver todos los libros