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Biblia
Los 66 libros completos, capítulo por capítulo, con Reina-Valera, Dios Habla Hoy y Nueva Versión Internacional. Busca por palabra o ve directo a una cita.
Dios Habla Hoy
1 –Siento compasión de esta gente, porque y a hace tres díasque están aquí conmigo y no tienen nada que comer.
2 y si los mando sin comer a sus casas, pueden desmayarse por el camino, porque algunos han venido de lejos.
3 Sus discípulos le contestaron:
–¿Pero cómo se les puede dar de comer en un lugar como este, donde no vive nadie?
4 Jesús les preguntó:
–¿Cuántos panes tienen ustedes?
–Siete –contestaron ellos.
5 Entonces mandó que la gente se sentara en el suelo, tomó en sus manos los siete panes y , habiendo dado gracias a Dios, los partió y se los iba dando a sus discípulos, para que ellos los repartieran entre la gente, y así lo hicieron.
6 Tenían también unos cuantos pescaditos; Jesús pronunció sobre ellos la bendición, y también mandó repartirlos.
7 Todos comieron hasta quedar satisfechos, y recogieron los pedazos sobrantes en siete canastas.
8 Los que comieron eran cerca de cuatro mil. Luego Jesús los despidió,
9 subió a la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanuta.
10 Llegaron los fariseos y comenzaron a discutir con Jesús. Y para tenderle una trampa, le pidieron que hiciera alguna señal milagrosa que probara que él venía de parte de Dios.
11 Jesús suspiró profundamente y dijo:
–¿Por qué pide esta gente una señal milagrosa? Lesaseguro que no se les dará ninguna señal.
12 Entonces los dejó, y volviendo a entrar en la barca se fue al otro lado del lago.
13 Se habían olvidado de llevar algo de comer, y solamente tenían un pan en la barca.
14 Jesús les advirtió:
–Miren, cuídense de la levadura de los fariseos y de lalevadura de Herodes.
15 Los discípulos comentaban entre sí que no tenían pan.
16 Jesús se dio cuenta, y les dijo:
–¿Por qué dicen que no tienen pan? ¿Todavía no entienden nise dan cuenta? ¿Tienen tan cerrado el entendimiento?
17 ¿Tienen ojos y no ven, y oídos y no oyen? ¿No se acuerdan?
18 Cuando repartí los cinco panes entre cinco mil hombres, ¿cuántas canastas llenas de pedazos recogieron? Ellos contestaron:
–Doce.
19 –Y cuando repartí los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas canastas llenas recogieron?
Contestaron:
–Siete.
20 Entonces les dijo:
–¿Todavía no entienden?
21 Después llegaron a Betsaida, y llevaron un ciego a Jesús, y le rogaron que lo tocara.
22 Jesús tomó de la mano al ciego y lo sacó fuera del pueblo. Le mojó los ojos con saliva, puso las manos sobre él y le preguntó si podía ver algo.
23 El ciego comenzó a ver, y dijo:
–Veo a los hombres. Me parecen como árboles que andan.
24 Jesús le puso otra vez las manos sobre los ojos, y el hombre miró con atención y quedó sano. Y a todo lo veía claramente.
25 Entonces Jesús lo mandó a su casa, y le dijo:
–No vuelvas al pueblo.
26 Después de esto, Jesús y sus discípulos fueron a las aldeas de la región de Cesarea de Filipo. En el camino, Jesús preguntó a sus discípulos:
–¿Quién dice la gente que soy y o?
27 Ellos contestaron:
–Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen que eresElías, y otros dicen que eres uno de los profetas.
28 –Y ustedes, ¿quién dicen que soy? –les preguntó. Pedro le respondió:
–Tú eres el Mesías.
29 Pero Jesús les ordenó que no hablaran de él a nadie.
30 Jesús comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre tendría que sufrir mucho, y que sería rechazado por los ancianos, por los jefes de los sacerdotes y por los maestros de la ley. Les dijo que lo iban a matar, pero que resucitaría a los tres días.
31 Esto se lo advirtió claramente. Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo.
32 Pero Jesús se volvió, miró a los discípulos y reprendió a Pedro, diciéndole:
–¡Apártate de mí, Satanás! Tú no ves las cosas como las veDios, sino como las ven los hombres.
33 Luego Jesús llamó a sus discípulos y a la gente, y dijo:
–Si alguno quiere ser discípulo mío, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame.
34 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda la vida por causa mía y por aceptar el evangelio, la salvará.
35 ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero, si pierde la vida?
36 O también, ¿cuánto podrá pagar el hombre por su vida?
37 Pues si alguno se avergüenza de mí y de mi mensaje delante de esta gente infiel y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga con la gloria de su Padre y con los santos ángeles.
38 Jesús también les dijo:
–Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes nomorirán hasta que vean el reino de Dios llegar con poder.