Unidad III – Momentos de edificación y orden
Lección 8
La Ofrenda y los Avisos
Objetivos específicos
Al terminar el estudio de esta lección, el alumno conocerá:
- Por qué la entrega de los diezmos y ofrendas debe ser planeada con anticipación.
- De quién depende el ambiente que se forme durante el acto de ofrendar.
- La forma de organizar el acto de recoger los diezmos y ofrendas.
- Qué deben hacer las personas que recogen las ofrendas y cómo deben presentarse.
- Las tres partes relacionadas con el acto de entregar diezmo y ofrendas.
- Las maneras en que el pastor o el director del programa puede invitar a la congregación a participar con reverencia en este acto.
- La importancia de orar antes o después de este acto.
- Los actos que deben evitarse durante el momento de ofrendar.
- Las dos actitudes en relación con los avisos y las noticias.
- La importancia de dar los avisos antes del sermón.
- La necesidad de organizar y presentar con claridad la información congregacional.
- Lo referente a la forma correcta de dar los avisos.
La ofrenda y los avisos
La entrega de nuestros diezmos y ofrendas es un acto de adoración. No es un momento meramente administrativo, sino una expresión de gratitud y obediencia al Señor. Por eso, debe planearse con esmero y realizarse con reverencia.
La actitud del director influirá directamente en el ambiente espiritual del momento. Si se conduce con ligereza o distracción, la congregación también lo hará; si lo hace con solemnidad y fe, transmitirá la verdadera dimensión espiritual de este acto.
Para subrayar su importancia:
- Anúnciese con naturalidad, como cualquier otro momento del culto.
- Ofrézcase oración de gratitud y bendición.
- Recuérdese que dar es un acto de consagración y una forma de sostener la obra del Señor.
- Evítese aprovechar este tiempo para otros asuntos (avisos, recados, búsqueda de himnos).
Organización
El pastor debe designar con anticipación una comisión para recoger las ofrendas, evitando improvisaciones.
- El número de personas dependerá del tamaño de la congregación.
- Deben estar bien presentados, con ropa y cabello arreglados, reflejando respeto.
- Pueden avanzar al frente durante la última estrofa de un himno, y esperar la oración de dedicación antes de iniciar.
Tres partes acompañan este acto:
- Reconocimiento de nuestra mayordomía (mediante un texto bíblico o un himno).
- Oración de dedicación (preferiblemente antes de recoger la ofrenda).
- Interludio musical (instrumental o cantado, que mantenga el espíritu de adoración).
El reconocimiento
El director o el pastor pueden invitar a la iglesia a reflexionar en este acto con:
- Textos bíblicos como Hechos 20:35 o 2 Corintios 9:7.
- Himnos relacionados con gratitud y entrega.
“En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.” (Hechos 20:35)
“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.” (2 Corintios 9:7)
Oración de dedicación
Se expresa gratitud por las bendiciones recibidas y se pide la bendición de Dios sobre lo entregado. Esta oración puede hacerla el pastor, el director o alguno de los comisionados.
Interludio instrumental
Mientras se recoge la ofrenda, puede interpretarse música que fomente reverencia y meditación. En ausencia de instrumentos, puede cantarse un himno o leer una estrofa bíblica o poética.
Debe evitarse conversar, dar avisos o realizar acciones que distraigan.
Los avisos, noticias y bienvenidas
Existen dos posturas:
- Excluirlos del culto para evitar romper el ambiente de adoración, transmitiéndolos mediante boletines o en espacios alternativos.
- Incluirlos en el culto, considerándolos parte de la vida congregacional, siempre que se presenten con orden y brevedad.
En esta sección también pueden darse las bienvenidas a los hermanos o personas que nos visitan, procurando que sea un gesto cálido pero sencillo, sin extenderse demasiado.
En cualquier caso, los avisos y bienvenidas deben presentarse con preparación y claridad, evitando convertirlos en un “segundo sermón”. Se recomienda dar los avisos y bienvenidas antes del mensaje, de modo que la congregación se retire con la Palabra como última impresión espiritual.
Conclusión
La ofrenda y los avisos, cuando se realizan con orden, reverencia y claridad, contribuyen a la edificación del culto. Ofrendar es adorar a Dios con lo que hemos recibido; dar avisos es fortalecer la vida congregacional. Ambos actos deben realizarse con preparación, respeto y propósito espiritual.
Autoevaluación
- ¿Por qué la ofrenda y el diezmo son parte espiritual del culto y no un acto meramente administrativo?
- ¿De quién depende principalmente el ambiente que se genera en el momento de ofrendar?
- ¿Cómo debe organizarse con anticipación el acto de recoger las ofrendas y diezmos?
- ¿Qué aspectos de la apariencia personal deben cuidar quienes recogen la ofrenda?
- ¿Cuáles son las tres partes que acompañan el acto de la ofrenda (reconocimiento, oración y música)?
- Mencione dos medios que puede usar el director para invitar a la iglesia a participar en este acto (ejemplo: texto bíblico, himno).
- ¿Es recomendable orar antes o después de la ofrenda? Explique por qué.
- ¿Qué acciones deben evitarse durante el momento de la ofrenda?
- ¿Cuáles son las dos posturas respecto a dar avisos durante el culto?
- ¿Por qué es preferible dar los avisos antes del sermón y no después?
- ¿Qué cualidades debe tener la manera de dar los avisos (orden, claridad, brevedad)?