Errores del evangelio de la prosperidad

Todos los días se proclama de una u otra forma en muchas de las radios o televisiones llamadas “cristianas” un nuevo evangelio: el evangelio de la prosperidad. No sólo en estos medios, también en diversas congregaciones evangélicas y protestantes. Este evangelio enseña que Dios desea cumplir todos nuestros deseos de salud, riquezas y felicidad; solo hay que tener la fe suficiente.

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La Biblia no prohibe la transfusión de sangre

Jesús dijo: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos” (Juan 15:13). Y en los más antiguos libros de la Biblia leemos que “la sangre es la vida” (Deuteronomio 12:23). Donando sangre, dando un poco de nuestra vida, demostramos nuestra amistad y nuestro amor. Éste es un principio fundamental en el cristianismo.

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Carta a un ateo: la inspiración de la Biblia

La diferencia entre la Biblia y los libros humanos es que estos hablan a las mentes o, todo lo más, apelan a los sentimientos, pero no regeneran, no transforman, no cambian vidas, como hace la Biblia. EL CAPITAL, de Marx, puede despertar tu conciencia social y hacerte protestar contra la injusticia; EL DICCIONARIO FILOSÓFICO, de Voltaire, educará tu razón sobre ciertos misterios de la vida natural, pero sólo la Biblia puede producir en ti una completa regeneración moral y una transformación espiritual sin límites.

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Sin fe es imposible agradar a Dios

Tal vez muchos me dirán que como pueden tener fe si no tienen que comer, no tienen trabajo, se le ha desbaratado su familia y su matrimonio o han perdido la esperanza de vivir. Es precisamente en esos momentos donde debemos multiplicar nuestra fe para que toda la gracia y la bendición de Dios lleguen a nosotros.

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La Propuesta

Dios no solo muestra su amor inigualable, sino también su amplia misericordia, que le permite perdonar al hombre, que tanto se reveló, ignoró y se alejó de Dios, a pesar de todo lo que le dió, un mundo perfecto donde lo pone como rey, una plena felicidad y una comunión perfecta con el creador.

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La vaciedad del cristiano sin Cristo

Algunas ves hemos visto como algunos ministerios pastorales de grande éxito se tambalean, entre el fracaso y la vergüenza. Siempre recordamos sus grandes exposiciones o reflexiones en la predicación, que nos impactaron, pero lo triste es ver como, ya no me impactan en forma personal, como que vemos que en ves de adelantar se están quedando atrasados, y no en el conocimiento, sino en su eficacia para poder transmitir el mensaje real de Dios a la gente.

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Un término de elevado riesgo: amor

El apóstol Pablo no presenta el amor como una obra o un sentimiento humano. Dice con claridad que se trata de un don, de un carisma, por emplear el término que impregna los capítulos 12-14 de 1 Corintios. No es algo que el cristiano pueda generar por sí mismo, por mucho que lo desee, sino algo que recibe como un regalo, solo porque Dios así lo quiere.

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Pentecostés

Entonces Pedro, con los once, se puso de pie y dijo a voz en cuello: «Compatriotas judíos y todos ustedes que están en Jerusalén, déjenme explicarles lo que sucede; presten atención a lo que les voy a decir. Éstos no están borrachos, como suponen ustedes. Apenas son las nueve de la mañana!

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La Biblia, una sinfonía a varias voces

La Biblia no brinda precisiones históricas, geográficas, demográficas o científicas. Ese no es su objetivo. Habla de la relación de la humanidad, de cada pueblo, con ellos mismos y con Dios. Sí nos ayuda a entender el amor, la verdad y la justicia. La Biblia nos remonta a la verdad de la humanidad que busca su identidad y a Dios que se la revela en un diálogo de amor.

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Un hombre conforme al pensamiento de Dios

Cuando cumplí 18 años mi papá me escribió en la tarjeta de felicitaciones unas palabras que nunca he olvidado: Esas palabras se encuentran en un libro de la Biblia y dicen así: “Ya se te ha dicho, hombre, lo que es bueno y lo que el Señor pide de ti: tan sólo que practiques la justicia, que seas amigo de la bondad y que camines humildemente con tu Dios”. Miqueas 6:8.

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