No todos los mensajes son iguales. El expositor sabio comprende que cada ocasión tiene su propósito, y que no siempre debe emplearse el mismo formato. Hay momentos para enseñar con detalle, otros para exhortar con firmeza y también para consolar con ternura. La variedad de mensajes refleja la riqueza de la Palabra de Dios y la diversidad de necesidades que existen dentro de la iglesia.

El expositor no debe limitarse a un solo estilo, sino aprender a discernir qué tipo de mensaje edificará mejor en cada circunstancia. El Espíritu Santo usa la Palabra de distintas maneras: a veces para despertar, otras para instruir o consolar. Pero en todos los casos, el propósito final es el mismo: conducir al oyente a conocer mejor a Cristo y a vivir conforme a su voluntad.

Mensaje expositivo

El mensaje expositivo es la columna vertebral de la predicación bíblica. Consiste en explicar cuidadosamente un pasaje de la Escritura, versículo por versículo o párrafo por párrafo, permitiendo que el texto mismo dicte el mensaje. No se trata de imponer ideas al texto, sino de dejar que el texto hable con su propia voz.

Este tipo de mensaje forma creyentes sólidos, porque enseña a escuchar lo que Dios realmente dice, y no lo que el expositor opina. Es el método más fiel y el que más honra la autoridad de la Palabra.

Ejemplo de bosquejo expositivo:

Texto: Salmo 23:1–3
Tema: El Señor es mi pastor

  1. El Pastor provee (v.1)
  2. El Pastor guía (v.2)
  3. El Pastor restaura (v.3)
    Aplicación: Vivamos confiados en el cuidado de nuestro Buen Pastor, aun en medio de la incertidumbre.

El mensaje expositivo exige estudio, oración y dedicación. Pero también produce frutos duraderos: fortalece la fe, aclara el entendimiento y nutre el corazón del pueblo.

Mensaje temático

El mensaje temático parte de una idea central o doctrina y reúne diversos pasajes bíblicos para explicarla. Es útil cuando la iglesia necesita comprender un asunto específico, como la oración, la fe, el perdón o la esperanza.

Este tipo de mensaje requiere equilibrio y honestidad espiritual. No se trata de buscar versículos que digan lo que el predicador desea afirmar, sino de escuchar lo que toda la Escritura enseña sobre ese tema.

Ejemplo de bosquejo temático:

Tema: El amor de Dios

  1. Dios nos amó primero (1 Juan 4:19)
  2. El amor de Dios se mostró en la cruz (Romanos 5:8)
  3. Nada nos podrá separar de su amor (Romanos 8:38–39)
    Aplicación: Descansa en el amor de Dios en toda circunstancia.

Consejo pastoral:
El mensaje temático es especialmente eficaz en retiros, series doctrinales o estudios de fortalecimiento espiritual. Sin embargo, debe usarse con honestidad: no acomodes los textos a tus ideas; deja que los textos te conduzcan a la verdad.

Mensaje devocional

El mensaje devocional es breve, pero no superficial. Se centra en una enseñanza sencilla, inspiradora y directa al corazón. Su propósito no es desarrollar un tema amplio, sino renovar el ánimo y enfocar la mente en Dios.

Es ideal para reuniones cortas, cultos de oración, visitas o momentos de apertura espiritual en la congregación.

Ejemplo:

Texto: Filipenses 4:13
Tema: Todo lo puedo en Cristo
Mensaje: Pablo, aunque estaba preso, confiaba en Cristo. Nosotros también podemos enfrentar las pruebas si dependemos de Él.
Aplicación: No midas tu fuerza por las circunstancias, sino por la presencia de Cristo contigo.

El expositor devocional debe hablar con sinceridad, sin adornos ni tecnicismos. Lo que más toca el corazón no es la elocuencia, sino la autenticidad del testimonio.

Mensaje didáctico (Escuela Sabática o enseñanza bíblica)

La Escuela Sabática es uno de los espacios más valiosos en nuestra iglesia. No es una clase más, sino una escuela espiritual donde la congregación estudia la Biblia al mismo tiempo, buscando comprender, dialogar y aplicar la verdad. Su propósito no es solo transmitir información, sino formar el carácter cristiano.

El expositor que enseña en la Escuela Sabática debe preparar su estudio con el mismo respeto, oración y dedicación que un sermón. Aunque el formato es más participativo, sigue siendo un acto de adoración y edificación. En la Escuela Sabática se aprende con la mente, pero también con el corazón y con la vida.

Características de un mensaje didáctico:

  • Explica la verdad bíblica con claridad y orden.
  • Involucra a los oyentes mediante preguntas, ejemplos y diálogo.
  • Promueve la aplicación práctica: cómo vivir la enseñanza durante la semana.
  • No busca impresionar, sino formar discípulos fieles.

Ejemplo:

Tema: La obediencia en la Biblia
Definición: Obedecer es escuchar con atención y responder con acción.
Ejemplo bíblico: Abraham obedeció en fe (Génesis 22).
Aplicación: La obediencia cristiana nace del amor, no del temor. Cuando obedecemos, demostramos confianza en el carácter de Dios.

Consejo pastoral:
En la Escuela Sabática, el expositor no es un “profesor” que lo sabe todo, sino un guía que camina junto a los demás. No debe imponer sus opiniones, sino conducir a todos al descubrimiento de la verdad en la Palabra. La enseñanza más poderosa no es la que impone, sino la que invita a pensar, a reflexionar y a cambiar.

Conclusión

Cada tipo de mensaje tiene su momento, su forma y su fruto:

  • El expositivo profundiza.
  • El temático aclara.
  • El devocional inspira.
  • El didáctico forma.

El expositor maduro aprende a usar cada uno según la guía de Dios y la necesidad del pueblo. Lo importante no es el estilo, sino la fidelidad al mensaje. El poder no está en la forma, sino en la Palabra que se anuncia con fe, humildad y convicción.

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