Normas de conducta y presentación personal
La presentación del recepcionista debe reflejar respeto a Dios y a la congregación. La forma de vestir y conducirse debe ser un testimonio vivo de orden y santidad.
- Llegar puntualmente con suficiente anticipación para organizar el servicio de recepción.
- Vestir con modestia, limpieza y decoro, evitando extravagancias.
- Mantener el rostro alegre y cordial en todo momento.
- Evitar el uso de accesorios, palabras o actitudes que distraigan la atención del culto.
- No abandonar el puesto de servicio sin autorización o sin que otro hermano lo supla.
- Respetar la jerarquía y organización establecida en el departamento.
- Mostrar reverencia en todo momento dentro del templo.
“Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.” (1 Timoteo 2:9-10)