Anexo 2

Frases cordiales de bienvenida

Introducción

El saludo verbal es una herramienta poderosa que transmite calidez, amor fraternal y hospitalidad cristiana. Las palabras correctas, acompañadas de una sonrisa sincera y una actitud de servicio, pueden abrir el corazón de una persona y predisponerla a recibir la Palabra de Dios con gozo.

“Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.” (Colosenses 4:6)

El presente anexo ofrece una lista de frases prácticas que los recepcionistas pueden emplear en distintas situaciones, procurando siempre adaptarlas al tono natural de su personalidad y al contexto.

Frases generales de bienvenida

  • “¡Bienvenido(a)! Nos alegra mucho que esté aquí hoy.”
  • “¡Qué gusto verle, Dios le bendiga!”
  • “Gracias por acompañarnos, esta es su casa.”
  • “¡Pase adelante con confianza! Dios tiene algo especial para usted.”
  • “¡El Señor le bendiga grandemente en este día de adoración!”
  • “¡Feliz sábado! Que su corazón sea fortalecido hoy.”

Recomendación: Use estas frases con todos, manteniendo un tono alegre y cordial.

Para visitantes o personas nuevas

  • “Es un honor tenerle con nosotros, ¡bienvenido(a)!”
  • “Si es su primera vez aquí, siéntase en familia.”
  • “Gracias por venir, estamos felices de que nos acompañe.”
  • “¡Nos alegra mucho conocerle! Que Dios le hable hoy de forma especial.”
  • “¡Bienvenido(a) a esta congregación! Cualquier cosa que necesite, estoy para servirle.”

Recomendación: Muestre especial atención a los visitantes, procurando acompañarlos hasta su lugar y haciéndolos sentir valorados.

Para familias y niños

  • “¡Qué bendición ver a toda la familia unida para adorar a Dios!”
  • “¡Bienvenidos todos! Hay lugar para ustedes con mucho cariño.”
  • “¡Qué gusto ver a los más pequeños en la casa del Señor!”
  • “¡Qué hermosa familia! Dios los bendiga.”

Recomendación: Destaque la importancia de los niños y las familias como parte esencial del cuerpo de Cristo.

Para hermanos conocidos o líderes

  • “¡Hermano(a), qué bueno verle otra vez!”
  • “¡Gracias por estar con nosotros una vez más!”
  • “¡Siempre es una bendición su presencia entre nosotros!”
  • “Dios le continúe usando, ¡bienvenido!”

Recomendación: Use un tono cercano y respetuoso, reconociendo la labor o la constancia de los hermanos en la congregación.

Frases con un toque espiritual o motivador

  • “Hoy es un nuevo día para recibir del Señor, ¡bienvenido(a)!”
  • “Que el Señor ministre su vida desde el primer momento en este lugar.”
  • “En este lugar encontrará descanso para su alma, ¡pase con libertad!”
  • “Donde está el Espíritu del Señor, hay libertad. ¡Bienvenido(a) a su casa!”

Recomendación: Úselas con sabiduría, transmitiendo esperanza y confianza en el obrar de Dios.

Frases para situaciones especiales (clima u otras circunstancias)

  • “¡Qué bueno que llegó a pesar del frío! Que el calor del Señor le abrace.”
  • “A pesar de la lluvia, su presencia es un regalo hoy. ¡Bienvenido(a)!”
  • “¡Qué alegría verle aunque el calor esté fuerte hoy! Aquí encontrará refrigerio espiritual.”

Recomendación: Mencionar la situación del clima ayuda a generar cercanía, mostrando empatía con la experiencia del visitante.

Conclusión

El recepcionista no solo ofrece palabras, sino que transmite hospitalidad y amor cristiano. Un saludo cordial puede marcar la diferencia entre alguien que entra con timidez y alguien que se siente realmente en familia desde el primer momento.

“Recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios.” (Romanos 15:7)

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