Introducción

El Departamento de Recepción es mucho más que un área de apoyo logístico en la iglesia: es un ministerio de amor, servicio y hospitalidad. Cada persona que cruza las puertas de la congregación tiene una historia, una necesidad y un encuentro pendiente con Dios. Los recepcionistas son los primeros en dar la bienvenida y, en muchos casos, la primera impresión que un visitante recibe de la Iglesia de Dios.

Servir en este equipo es un privilegio espiritual. No se trata únicamente de entregar un boletín, indicar un asiento o cuidar el orden en el templo. Se trata de reflejar a Cristo en cada gesto, en cada palabra y en cada sonrisa. Como enseña la Escritura:

“No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.” (Hebreos 13:2).

Este manual ha sido diseñado para guiar, inspirar y capacitar a quienes desean formar parte de este ministerio. Aquí encontrará principios espirituales, lineamientos prácticos y orientaciones organizativas que le permitirán desempeñar este servicio con excelencia y gozo.

Cada capítulo busca resaltar que la recepción no es una tarea secundaria, sino una puerta de bendición para quienes llegan a la iglesia. Ser recepcionista es ser anfitrión en la casa de Dios, y al hacerlo con dedicación, se honra al Señor y se siembra en el corazón de cada asistente una semilla de fe, amor y pertenencia.

Que este manual despierte en usted el deseo de integrarse plenamente a este departamento, recordando siempre que:

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.” (Colosenses 3:23).

Bienvenido al Departamento de Recepción. Al leer y aplicar estas páginas, usted estará respondiendo al llamado de ser un siervo fiel, un canal de bendición y un instrumento de orden en la casa del Señor.

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