La Ofrenda y los Avisos

La entrega de nuestros diezmos y ofrendas es un acto de adoración. No es un momento meramente administrativo, sino una expresión de gratitud y obediencia al Señor. Por eso, debe planearse con esmero y realizarse con reverencia.

La actitud del director influirá directamente en el ambiente espiritual del momento. Si se conduce con ligereza o distracción, la congregación también lo hará; si lo hace con solemnidad y fe, transmitirá la verdadera dimensión espiritual de este acto.

Para subrayar su importancia:

  • Anúnciese con naturalidad, como cualquier otro momento del culto.
  • Ofrézcase oración de gratitud y bendición.
  • Recuérdese que dar es un acto de consagración y una forma de sostener la obra del Señor.
  • Evítese aprovechar este tiempo para otros asuntos (avisos, recados, búsqueda de himnos).

Organización

El director o el pastor debe designar con anticipación una comisión para recoger las ofrendas, evitando improvisaciones.

  • El número de personas dependerá del tamaño de la congregación.
  • Deben estar bien presentados, con ropa y cabello arreglados, reflejando respeto.
  • Pueden avanzar al frente durante la última estrofa de un himno, y esperar la oración de dedicación antes de iniciar.

Tres partes acompañan este acto:

  1. Reconocimiento de nuestra mayordomía (mediante un texto bíblico o un himno).
  2. Oración de dedicación (preferiblemente antes de recoger la ofrenda).
  3. Interludio musical (instrumental o cantado, que mantenga el espíritu de adoración).

El reconocimiento

El director o el pastor pueden invitar a la iglesia a reflexionar en este acto con:

  • Textos bíblicos como Hechos 20:35 o 2 Corintios 9:7.
  • Himnos relacionados con gratitud y entrega.

“En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.” (Hechos 20:35)

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.” (2 Corintios 9:7)

Oración de dedicación

Se expresa gratitud por las bendiciones recibidas y se pide la bendición de Dios sobre lo entregado. Esta oración puede hacerla el pastor, el director o alguno de los comisionados.

Interludio instrumental

Mientras se recoge la ofrenda, puede interpretarse música que fomente reverencia y meditación. En ausencia de instrumentos, puede cantarse un himno o leer una estrofa bíblica o poética.

Debe evitarse conversar, dar avisos o realizar acciones que distraigan.

Los avisos, noticias y bienvenidas

Existen dos posturas:

  1. Excluirlos del culto para evitar romper el ambiente de adoración, transmitiéndolos mediante boletines o en espacios alternativos.
  2. Incluirlos en el culto, considerándolos parte de la vida congregacional, siempre que se presenten con orden y brevedad.

En esta sección también pueden darse las bienvenidas a los hermanos o personas que nos visitan, procurando que sea un gesto cálido pero sencillo, sin extenderse demasiado.

En cualquier caso, los avisos y bienvenidas deben presentarse con preparación y claridad, evitando convertirlos en un “segundo sermón”. Se recomienda dar los avisos y bienvenidas antes del mensaje, de modo que la congregación se retire con la Palabra como última impresión espiritual.

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