Anexo 5
Recomendaciones para la transmisión en vivo de los cultos
En la actualidad, muchas iglesias han encontrado en la transmisión en vivo un medio eficaz para extender el mensaje del evangelio más allá de las paredes del templo. Sin embargo, este recurso debe ser usado con sabiduría y reverencia, asegurando que nunca sustituya la experiencia congregacional, sino que la complemente y edifique a quienes, por causa justificada, no pueden estar presentes físicamente.
“Pero hágase todo decentemente y con orden” (1 Corintios 14:40).
Enfoque espiritual antes que técnico
La transmisión no debe convertirse en un fin en sí misma, ni en un espectáculo audiovisual. El centro del culto es la adoración a Dios y la edificación de la iglesia. La excelencia técnica es importante, pero no debe desplazar la esencia espiritual.
Preparación del equipo de transmisión
- Designar un grupo pequeño y capacitado para encargarse del audio, video y transmisión.
- Hacer pruebas previas antes del culto, evitando interrupciones innecesarias.
- Usar equipos adecuados, aunque sean sencillos, que aseguren una imagen y un sonido claros.
Ejemplo: Es preferible una sola cámara fija bien ubicada, con audio limpio, que múltiples ángulos mal iluminados o un sonido distorsionado.
Calidad de audio sobre calidad de imagen
- En la adoración congregacional, el audio es más importante que la imagen.
- Priorizar la correcta conexión del micrófono y la mezcla de voces e instrumentos.
- Evitar volúmenes que saturen; un sonido claro facilita que la Palabra y los cantos sean entendidos.
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” (Romanos 10:17).
Uso prudente de cámaras e iluminación
- Ubicar la cámara de manera discreta, sin obstaculizar la adoración.
- Evitar movimientos innecesarios o efectos llamativos que distraigan.
- No enfocar continuamente a personas del público; proteger la privacidad y mantener la reverencia.
Integración con la congregación presencial
- La transmisión debe reflejar lo que sucede en el templo, no crear un culto paralelo.
- Evitar dirigirse constantemente solo a la audiencia en línea; el culto se celebra en la congregación local.
- Usar expresiones inclusivas: “Saludos también a quienes nos acompañan en línea”.
Proyección de letras y recursos visuales
- Si se proyectan himnos o textos bíblicos en pantalla, también deben transmitirse con claridad para quienes siguen desde casa.
- Evitar fondos o tipografías distractoras.
- Recordar que la sencillez comunica mejor.
Ética y reverencia en el contenido
- No transmitir partes privadas del culto, como consejerías, oraciones personales o llamados sensibles.
- Cuidar la vestimenta y el lenguaje de quienes participan, pues la transmisión expone a la iglesia a una audiencia más amplia.
- Mantener un espíritu de santidad y orden en todo momento.
“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.” (Colosenses 3:16).
Moderación e interacción digital
- Asignar a un hermano responsable para moderar comentarios en redes sociales, si la plataforma lo permite.
- Evitar que los participantes en línea distraigan con comentarios triviales durante el culto.
- Recordar: el objetivo es edificar, no entretener.
Consejos prácticos adicionales
- Grabar el culto para que quede disponible para quienes no pudieron verlo en vivo.
- Revisar periódicamente la transmisión para mejorar la calidad.
- Preparar una oración específica al inicio, pidiendo la bendición de Dios sobre quienes participan en línea.
Cuidado pastoral
La transmisión es un recurso útil, pero no debe reemplazar la comunión física de los creyentes. Es importante animar a los hermanos a congregarse presencialmente siempre que sea posible, recordando que la iglesia es comunidad y no solo contenido digital.
“no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” (Hebreos 10:25).
Ejemplo aplicable:
- Una iglesia pequeña con pocos recursos puede transmitir con un solo celular en un trípode, conectado directamente a la consola de audio.
- Una iglesia grande puede contar con múltiples cámaras y voluntarios especializados.
En ambos casos, lo esencial es que todo se haga con orden, sencillez y reverencia.